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¿De verdad está Chile a las puertas del desarrollo?

La noticia golpeó fuerte: según el Banco Mundial, Chile pasó a formar parte del selecto club de los países con ingreso alto. Con sus US$ 14.280 per cápita, superó con creces a fines del 2012 el límite mínimo de US$ 12.616 establecido por dicho organismo. El Gobierno, desde luego, se encargó de difundirla con bombos y platillos. No es un logro menor y, según nuestros gobernantes, es un paso más para acercarse al desarrollo, condición que estaría, ahora sí, muy cercana. ¿Es tan así? La verdad es que hablar de desarrollo en Chile se ha vuelto una rutina. Todos nos llenamos la boca con la palabra, pero muy pocos, creo, conocen su real significado. Y entre éstos no parecen hallarse nuestras actuales autoridades. La posición de éstas, establecida con meridiana claridad por el ministro Larraín en su exposición de Enade 2012, es que el umbral del desarrollo se sitúa en los US$ 22.000 de PIB per cápita. Según el ministro “se ha fijado como meta para el desarrollo alcanzar un P...

¿Por qué debe eliminarse el FUT?

Con la intención declarada por la candidata Michelle Bachelet de eliminarlo en un plazo de 4 años, el FUT ha pasado a constituirse en el invitado de honor de la polémica política previa a las elecciones. Es éste un debate que irá in crescendo, porque el actual sistema tributario cuenta con defensores férreos y muy bien preparados, mientras sus críticos  no necesariamente entienden bien cómo funciona. Entremos de lleno al tema: en el escenario actual ¿debe eliminarse el FUT, como plantea la candidata, o deben movilizarse todas las fuerzas vivas de la nación en su defensa, como plantean sus partidarios, ya que su eliminación sería un golpe mortal para nuestra economía? Para contestar eso es necesario entender qué es el FUT y qué papel desempeña en nuestro sistema tributario. Partamos señalando que el actual sistema de impuesto a la renta data de 1984 es decir de hace ya 30 años. Si lo comparamos con el anterior sistema de recaudación, sólo hay una variación sustancial. ¿...

La encuesta Casen y las estadísticas

A propósito de la última encuesta Casen, y de la aguda polémica que se ha generado en torno a sus resultados, es ilustrativo conocer algunas máximas que, a lo largo de la historia, diversos autores han vertido acerca de las estadísticas: La estadística es una ciencia que demuestra que si mi vecino tiene dos coches y yo ninguno, ambos tenemos uno; El ser humano promedio tiene una mama y un testículo; Está el caso del hombre que se ahogó cruzando un arroyo cuya profundidad media es de 30 centímetros. Hay tres clases de mentiras: las mentiras propiamente tales, las condenadas mentiras y las estadísticas; Las cifras no mienten, pero los mentirosos también usan cifras; Los hechos son tozudos;  las estadísticas, en cambio, son más flexibles; Las estadísticas me producen la misma impresión que las minifaldas: lo que muestran es muy atractivo, pero siempre ocultan lo vital; Y mi favorita: La estadística es el arte de elaborar conclusiones inverosímiles a p...

¿Por qué los políticos se niegan a considerar siquiera la reforma tributaria que Chile necesita?

Quienes detentan el poder hoy en Chile, y sus partidarios, se jactan de los buenos índices que el país muestra en términos de crecimiento, ingreso per cápita, empleo y vivienda. Nada dicen, sin embargo (y sus opositores guardan cómplice silencio), acerca de los dos brutales estigmas que arrastramos en materia de equidad: ·          Uno de los sistemas tributarios más inmorales, injustos e inequitativos del mundo; ·          Una de las peores distribuciones del ingreso familiar (y, por consiguiente, de la riqueza) del planeta. El sistema tributario es inmoral porque , aparte de contener numerosas franquicias que permiten eludir impuestos a los más pudientes (haciendo que su carga tributaria sea incluso inferior, en términos porcentuales, a la de los menos favorecidos), lleva implícito desde 1984 un grosero subsidio a las empresas (y, por ende, a los empresarios), otorgado con recursos de todo...

Buenas personas.

La terrible tragedia que nos enlutó por parejo el viernes 2 de septiembre, impregnó de paso en cada rincón de nuestra larga y angosta faja una dolorosa certeza: quienes emprendieron su última caminata en tan penosas circunstancias, no eran individuos comunes y corrientes. Muy por el contrario, eran seres especiales: eran buenas personas. ¿Qué diferencia a la gente buena del resto del universo? ¿Qué es lo que los hace distintos, ejemplares, dignos de admiración y de respeto? En un país donde la gran mayoría transitamos por los senderos del egoísmo, del individualismo, del desmedido apetito por el poder y la riqueza, donde la brecha que separa a los más ricos de los más pobres es un verdadero abismo que crece día a día sin que, al parecer, a nadie le importe, no parece tan difícil encontrar la respuesta. La gente buena es, simplemente, aquélla que hace el bien. Tan elemental definición puede llevarnos a engaño: hacer el bien no es, ni con mucho, una tarea sencilla. Hay que atreverse a ...

Las otras formas de redistribuir: 1. La gratificación legal.

Días atrás postulé que una reforma tributaria era un paso ineludible e impostergable para mejorar la distribución de los ingresos en nuestro país. Sin perjuicio de ello, no obstante, existen otros mecanismos que, con o sin reforma, podrían (o más bien deberían) implementarse con el mismo propósito. En el presente artículo abordaré uno que puede llegar a ser en extremo relevante: la gratificación legal. El artículo 47 del Código del Trabajo, que regula este beneficio, establece que toda empresa, organización con fines de lucro o cooperativa tendrá la obligación de gratificar anualmente a sus trabajadores en una proporción no inferior al 30% de sus utilidades o excedentes. Parece fantástico: ése es sin duda un excelente mecanismo de redistribución. Sin embargo, el mismo código, en su artículo 50, lo desbarata todo, pues establece que quedará eximido del pago de este beneficio, cualquiera sea el monto de la utilidad o de los excedentes, todo aquel empleador que pague a sus empleados un 2...

Ok. ¿Y qué hacemos entonces con los colegios municipalizados?

Pareciera ser que la cordura comienza a retornar al convulsionado escenario donde nuestra juventud está dando la batalla más importante de las últimas décadas (me atrevo a pensar que ni siquiera quienes llevan el pandero se dan cuenta de lo importante que puede llegar a ser). Los contrincantes, el Gobierno y las directivas estudiantiles (acompañadas, vaya ironía, de los profesores) parecen dispuestos a sentarse a la mesa con una agenda sin exclusiones. Esperemos pues que la discusión sea fecunda y los resultados que se alcancen, los mejores para Chile. Uno de los temas más relevantes, sino el que más, que se verterá sobre la mesa, es el de la desmunicipalización, y al respecto, por lo mismo, es necesaria una reflexión. Resulta evidente que, tal como lo señalan los alumnos, el modelo de educación básica y secundaria utilizado hasta la fecha fracasó rotundamente. Creo que no hay dos opiniones al respecto. Tanto los colegios municipalizados como los particulares subvencionados, si les h...