¿POR QUÉ LA DC DEFIENDE EL “SUBSIDIO A LAS CONSTRUCTORAS”?
La teoría económica recomienda que si usted decide, por las razones que sea, subsidiar a alguien, debe hacerlo directamente, sin intermediarios ni alambicados métodos indirectos. Hay unanimidad al respecto entre los entendidos (los verdaderos, por cierto) y en los textos de economía más reputados: los subsidios deben entregarse directamente a los beneficiarios, ya que sólo así se tiene la certeza de que llegan a sus manos y no se pierden en el camino. Por cierto, hacerlo así también facilita la permanente comprobación de que el beneficio no está siendo mal aprovechado, por ejemplo, por quienes se valen de la coyuntura para lucrar con él. En consecuencia, si usted quiere subsidiar la adquisición de viviendas de hasta $ UF 2.000 con un monto equivalente a la actual granjería del 65% del IVA a la construcción, lo puede hacer de una manera muy sencilla e infinitamente más eficiente, justa y adecuada que el absurdo método imperante. ¿Cómo? Entregándoles ese beneficio directamente a l...